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La Organización Mundial del Comercio (OMC) presenta perspectivas más favorables para el comercio mundial de mercancías en 2026–2027, debido a la inversión en inteligencia artificial (IA), aunque persisten riesgos geopolíticos, energéticos y tecnológicos.

El comercio mundial de mercancías mantendría un crecimiento superior al de la economía mundial durante 2026–2027. La OMC elevó su previsión de crecimiento para 2026 de 1.9% a 3.9%, mientras que para 2027 proyecta una expansión de 4.1%. Este comportamiento responde principalmente al aumento de la inversión tecnológica, caracterizada por un elevado contenido de bienes y componentes importados.

El dinamismo comercial presenta importantes diferencias regionales. Asia lideraría las exportaciones de mercancías en 2026 (9.9%), seguida de América del Norte (5.7%), África (5.6%) y América Latina y el Caribe (3.4%). En contraste, Europa registraría una ligera
contracción (−0.1%) y Oriente Medio una caída considerable (−17.2%). En las importaciones también sobresale Asia (9.5%), mientras América Latina y el Caribe crecerían 4.6%, por encima de América del Norte (1.4%) y Europa (0.5%).
La expansión del comercio de mercancías durante 2026 está concentrada en productos tecnológicos y energéticos, con un comportamiento más moderado en sectores tradicionales. El valor del comercio mundial en dólares corrientes aumentó 15% interanual durante el primer semestre, frente al crecimiento anual de 7% registrado en 2025.

Los mayores incrementos corresponden a los componentes electrónicos (51%) y los equipos de oficina y telecomunicaciones (49%), impulsados por la expansión de la infraestructura tecnológica. También destaca el crecimiento de combustibles y productos mineros (19%), favorecido por mayores precios internacionales. En contraste, los productos agrícolas (4%), automotrices (5%), textiles (2%) y prendas de vestir (2%) muestran menor dinamismo, mientras los productos químicos (−2%) y el hierro y acero (−1%) registran contracciones.
Cabe destacar que el comercio mundial de mercancías creció 15% en valor durante el primer semestre de 2026, frente a 3.5% en volumen. Esta diferencia evidencia que los aumentos de precios explican parte relevante de la expansión nominal observada.
El comercio mundial de servicios comerciales muestra una desaceleración en 2026, principalmente por las perturbaciones del transporte y los viajes internacionales. La OMC redujo su previsión de crecimiento de 4.8% a 3.3%, ante el encarecimiento de combustibles y las restricciones logísticas relacionadas con el conflicto en Oriente Medio.

Los servicios digitales mantienen un desempeño relativamente favorable frente a las actividades dependientes de la movilidad física. Mientras el transporte y los viajes registrarían crecimientos de apenas 0.9% y 0.2%, respectivamente, los servicios suministrados digitalmente aumentarían 4.8%, respaldados por la demanda de informática, software y servicios empresariales.
Regionalmente, Europa lideraría el crecimiento de las exportaciones de servicios en 2026 (4.6%), seguida de Asia (4.0%) y África (3.1%). América Latina y el Caribe crecerían 1.3%, mientras Oriente Medio registraría una contracción de 10.3%.
La inversión en IA está modificando la estructura del comercio internacional y reforzando la importancia de las cadenas tecnológicas de valor. El comercio de bienes que posibilitan su desarrollo creció 16% en 2024, 31% en 2025 y 67% interanual durante el primer semestre de 2026.

Esta expansión presenta una elevada concentración geográfica. En 2025, las diez principales economías comerciantes de bienes vinculados con IA concentraron aproximadamente 85% de las exportaciones y 80% de las importaciones mundiales. Las economías asiáticas predominan en la producción y exportación de componentes tecnológicos, mientras Estados Unidos destaca como mercado de destino de equipos informáticos e infraestructura de centros de datos.
La OMC advierte que esta concentración también incrementa la exposición del comercio mundial a cambios en la inversión tecnológica, interrupciones de suministros y tensiones geopolíticas.
La recuperación comercial prevista para 2027 depende de la continuidad de la inversión tecnológica y de una normalización del entorno geopolítico. Las perturbaciones en Oriente Medio han reducido los suministros regionales de petróleo, gas natural licuado y fertilizantes, aunque el incremento de la oferta de proveedores alternativos ha contenido parcialmente sus efectos mundiales.
Persisten, sin embargo, presiones sobre los costos energéticos, el transporte y los precios de producción. Adicionalmente, una desaceleración de la inversión en IA podría afectar significativamente la demanda internacional de semiconductores, equipos informáticos y bienes de capital.
El desacoplamiento comercial entre Estados Unidos y China constituye otro factor de transformación de las cadenas internacionales de suministro, aunque la OMC observa que la fragmentación entre bloques geopolíticos no ha continuado intensificándose al ritmo registrado anteriormente.